Las subidas de julio
Hola compañeros, con la excusa de la crisis la empresa ha cancelado prácticamente todas los aumentos salariales que debía haber realizado en julio.
Al respecto queremos aclarar que la empresa está obligada a respetar sus compromisos aunque sean verbales (el problema es de prueba, no de derecho).
Es evidente que la negociación del convenio de Atos se romperá en septiembre, pues no se atiende ninguna de nuestras reivindicaciones. Entonces deberemos también hacer algo al respecto de estas otras subidas, si no queremos que la empresa se sienta libre de hacer siempre lo que le venga en gana. Y os dejamos con un cuento:
LOS TRES KABRITOS
Resulta que hay un rebaño de cabras, que tiene su CABRERO, sus cabritas, cabras y cabrones. Este rebaño tiene cabrones que montan más cabras, y mandan más. Y tiene cabras, cabritas y cabroncetes, que hacen todo lo que dice el CABRERO. Un día va un cabrón y le dice al cabrero (es un cuento, aquí los cabrones hablan), “JEFE, jefe, mira, podemos hacer una cosa, tú te subes a esa piedra y le dices al rebaño que a partir de mañana, tendrán más yerba fresca, más agua y más pienso, y yo y el perro, afirmaremos y diremos que siiiiiiiii, que eso tendremos a partir de ahora. Y como nosotros estamos aquí abajo, te creerán. A cambio de eso, tú nos dejaras, al perro y a mí más tiempo libre y nos darás una parte de la leche que ordeñes. “OOOOh, me parece bien, pero qué hacemos con la puta cabra roji-negra esa, que siempre está diciendo que no me crean”, dijo el cabrero. Vaaaa, no te preocupes, ya le daré alguna cornada pa que se calle y el perro ya le morderá, dijo el cabrito. Así, los cabritillos y las cabritillas, no escucharán sus baladas y sólo se fijarán en los golpes. JAJAJA, muy bien, dijo el cabrero. Y eso hizo el cabrero, subió a la piedra, y prometió y prometió, y su perro y el cabrón afirmó, y algunas cornadas metió. Y el rebaño, iba y venía, por donde el cabrero quería, y nada decían y cuando el cabrero no cumplía, las cabras nada decían. Y en este día tras día de pastar, he aquí que se cruzaron con un rebaño de asnos. Cabezones como ellos solos, hacían lo que querían, y tenían lo que pedían. Los cabritillos y cabritas, intrigados le preguntaron “asnos, heeee animalesssss, como es que vuestro pastor os deja pastar donde vosotros queréis y de sus promesas pasáis” IAAAAAA, dijo uuuuuuna especie de asno, que mas parecía mula “pues somos cabezones y sabemos lo que queremos, nos juntamos todos y decidimos lo que hacemos. Si todos decimos que por ahí vamos, ya se puede poner el pastor como quiera, que le pateamos los hígados y los cojones le cortamos. |

